Contenido / 28 de mayo
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Pautas para SOBREVIVIR trabajando en casa

El teletrabajo -conocido por pocas o muchas personas- es una alternativa para flexibilizar horarios, mejorar la productividad y facilitar la vida de la población laboralmente activa. En el contexto nicaragüense, donde la movilización, transporte y circulación se dificulta desde el 19 de abril, el trabajo desde casa representa una opción viable y considerada tanto para las y los colaboradores como para empleadores (as).

Esta modalidad de trabajo beneficia a ambas partes: Empresa y talento humano. Las personas ahorran tiempo, dinero, incomodidad, estrés del tráfico y sobre esfuerzos para llegar presentable y puntuales a las oficinas, mientras que del lado de las empresas se reducen los costos en operaciones, sobre todo en época de crisis que afrenta el país.

Sin embargo, aunque trabajar desde casa es una modalidad flexible, tenemos unas cuantas alertas para hacer efectiva la productividad.

Preparate mentalmente

Estar en casa no es sinónimo de levantarte a las 8 de la mañana, auxiliarte del café e irte directo a sentar frente a la computadora para reportarte ante tus jefes. Parte del éxito del teletrabajo es prepararte mental y físicamente para trabajar desde casa, es decir, dejar la pijama, bañarte y arreglarte tal cuál fueras a la oficina.

Fuera distracciones

Que tu jefe o jefa no esté al pendiente de tu pantalla y el progreso de tus asignaciones, no significa que estés compartiendo memes y subiendo instastories cada 10 minutos y el resto del tiempo haciendo scroll en tu inicio de Facebook, Twitter o Instagram. Trabajar desde casa implica dejar los distractores para concentrarnos meramente en el trabajo de la empresa. Y sí, también el televisor encendido de fondo y el chat de whatsapp con tus amigos son distractores que restan más tiempo y atención de la que pensás.

Improvisa una mini oficina

Establecer un espacio con escritorio y silla, decorarlo e incluso iluminarlo, es parte de recrear un ambiente de oficina provisional. No se vale trabajar desde la cama, dado que además de tentador para “descansar unos cinco minutitos”, podría causarte insomnio cuando finalmente te dispongás a descansar por la noche.

Tiempo es dinero

No dudamos de lo importante que es para vos ese artículo que te explica cómo revertir el efecto del café en tu cuerpo. Ni tampoco las noticias nacionales de los diarios más importantes de tu país. Por ello te sugerimos establecer tiempos para cada actividad. Iniciá tu día con una dosis de 30 minutos para informarte y los siguientes 30 minutos para organizar tus pendientes.

Trabajar desde casa implica respetar un horario. Si te resulta difícil concentrarte, una táctica beneficiosa es mentalizar que la retribución de la empresa se basa en los resultados y el menor tiempo que te tome presentarlos. Es decir, a mayor entrega, más retribución económica.

Asumir horas y fechas de entregas públicamente

La libertad que te permite trabajar desde casa juega un doble rol. Te puede hacer más o menos efectivo, por ello, comprometerte con hora y fechas de entrega funge como presión para no fallar al compromiso con terceros.

La barrera del minuto

Al igual que para un escritor principiante la hoja en blanco es de terror, para las personas que trabajan desde casa saltar la barrera del minuto es la parte más difícil del proceso. “La verdadera barrera que hay que romper es el minuto anterior a comenzar a trabajar. Ese es el gran obstáculo. Si se supera esa gran barrera inicial, todo resultará más llevadero y se habrá evitado el mayor riesgo de procrastinación”, plantea el académico Carlos Arroyo para un artículo del diario El País.

Usa la tecnología

El teletrabajo se caracteriza por trabajar de forma remota haciendo uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs). Y eso no solo implica usar el correo y Skype para comunicarte con el personal superior de la empresa. Podés hacer uso de herramientas como Toggl que te permiten hacer un cronograma de pendientes y controlar el tiempo que te toma cada tarea.

El doble trabajo

Fuera del alcance de tus superiores existe la doble de tentación de trabajar en proyectos personales, que aunque no están alejados de nuestra profesión, no aportan a la entrega del día. Para alejar estos pensamientos es conveniente tener una libreta a mano y expulsarlos al escribirlos para trabajar en esas ideas posteriormente.

¿Qué hacemos con el aburrimiento?

Es posible que si “te ponés las pilas” en las primeras horas de la mañana, te sobre tiempo. En lugar de malgastarlo volviendo hacer scroll en Facebook, Twitter e Instagram asignate actividades de provecho. El aburrimiento empuja de cabeza hacia la procrastinación. Podemos ocupar este tiempo para compensarnos con alguna producción visual que aporte al conocimiento previo sobre nuestro trabajo, leyendo artículos que nos hagan perfeccionar nuestra técnica, informarnos sobre el que hacer de la gente que nos inspira o haciendo una lista de todo los que nos gustaría mejorar de sí mismos para trabajar en un plan posterior para cumplirlo.

Aprovechá la confianza

Pocas empresas muestran verdadera humanidad y preocupación por la seguridad de sus colaboradores al permitirles trabajar de forma remota, por lo que lo mínimo que podés hacer es retribuir el voto de confianza con trabajo de calidad tal cual estuvieras operando desde la oficina.

Ahora que ya estás armado para ir a la batalla contra la procrastinación, solo faltas vos y tu disposición para iniciar por el primer de los puntos en este artículo. 😉

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